Incertidumbre
Quedan menos de 48 horas para que me vaya a Perú. Creo que esta noche me va a costar dormir y mañana me imagino que será peor todavía. Es curiosos como cuando te hablan de ir de cooperante todo el mundo hace hincapié en lo difícil que va a ser la adaptación a un nuevo país, una nueva cultura... Pero nadie habla del vértigo que se siente antes de ir, las despedidas, lo extraño de vivir en una burbuja complétamente distinta a la tuya durante tres meses y la vuelta a tu burbuja de nuevo, ¿todo seguirá igual?, ¿todo habrá cambiado', ¿yo habré cambiado?... Antes de coger ese avión te pasan tantas cosas por la cabeza... pero que si le tuvieras que poner palabras no lo sabrías hacer.
Mañana haré la malera, porque aunque parezca increible, a estas alturas todavía no la he empezado, sigo teniendo montoncitos de ropa y cosas que van aumentando cada vez que pasan los días pero todavía no los he metido en la mochila, ni siquiera sé si me va ha entrar todo lo que quiero llevar, aunque casi prefiero no saberlo de antemano. Espero que entren la mayoría de las cosas que quiero llevar, o por lo menos las más importantes.
Es interesante el hecho del miedo que nos entra a las personas ante lo desconocido. Pensamos que lo más difícil en esta vida es tomar decisiones, pero yo creo que lo más complicado es llevar a cabo esas decisiones tomadas, es decir, ser consciente de "lo que vas a hacer". Por ejemplo, a mi no me costó ni un segundo tomar la decisión de apuntarme al programa de Juventud Vasca Cooperante, lo estaba deseando. Cuando me dijeron que había sido seleccionada fue increible la emoción que sentí, pero a cinco días de irme es cuando empecé a darme cuenta de que de verdad me iba, y es ahí cuando se generó mi nudo del estómago que todavia no he conseguido deshacer (ya os comunicaré cuando este desaparezca, aunque creo que le costará deshacerse). Por lo que lo difícil es llevar a cabo esas decisiones que vamos tomando.
Supongo que es el miendo a lo desconocido...